Origen de la expresión “envejecimiento demográfico”


Portada de la Revista, nº 324, agosto 1939

El mejor signo de consolidación conceptual de la expresión “envejecimiento demográfico”, así como de sus connotaciones negativas, puede situarse en 1946, fecha de publicación del primer número de “Population”, quizá la revista especializada en demografía con más prestigio internacional.

En la presentación podía leerse que Francia, uno de los países occidentales más avanzados, estaba “en el camino del envejecimiento que precede a la despoblación”.

Aunque la presentación no está firmada, pertenece probablemente a Alfred Sauvy, que durante mucho tiempo ha sido lo más parecido al demógrafo oficial del Estado francés. Fue cofundador y director del Institut National d’Etudes Démographiques (INED), uno de los principales centros de investigación demográfica de todo el mundo. Sauvy ha sido también una de las personas que más ha contribuido a consolidar la expresión “envejecimiento” demográfico y a despertar alarmas sobre sus consecuencias. El aumento del peso relativo de la vejez empezó a ser diagnosticado bastante antes, en los albores del siglo, pero no fue considerado importante en sí mismo, ni siquiera en Francia, porque se lo entendía como un simple efecto de las mejoras en la esperanza de vida. Son excepcionales quienes, como el demógrafo neerlandés, H. Westergaard, entreveían ya su combinación de causas y anunciaban su acentuación futura con consecuencias catastróficas:

“…,ya no volveremos a encontrar la distribución por edad de los días de antaño: la población tendrá un aspecto muy distinto, con un gran número de ancianos y unos efectivos de jóvenes relativamente reducidos […]. Y, si es exacto que las nuevas ideas germinan en los jóvenes cerebros, entonces esta diferencia en la distribución de las edades podrá ser asimilada a una seria pérdida para la futura población.”

H. Westergaard (1907), The Horoscope of the Population in the xxth Century,
informe presentado en la sesión de Copenhague del Instituto Internacional de Estadistica

En realidad fue en torno a la obsesión natalista francesa como se consolidó el concepto. Francia, pionera en el descenso transicional de la fecundidad y atemorizada ante la “pujanza demográfica” de Alemania, había generado, ya en el siglo XIX, gran cantidad de textos e investigaciones sobre el cambio demográfico, identificándolo con el declive nacional.

En 1896 se funda la “Alliance nationale pour l’acroissement de la population française”, auténtico lobbie natalista que ha perdurado hasta la actualidad. Entre sus logros están la aprobación del Código de Familia o la creación del INED. Ya en 1928, mientras se debatían y comentaban las proyecciones de población presentadas por A. Sauvy en la Sociedad de Estadística de París, la expresión “envejecimiento progresivo” fue utilizada profusamente. Dicha expresión, ahora sí, incluía la por entonces novedosa idea de que la causa que estaba modificando la pirámide no era la mayor supervivencia sino la “desnatalidad” (así se llama en Francia al descenso de la natalidad, como si indicara su desaparición definitiva y absoluta; se trata de otra de las expresiones valorativas que muchos todavía mantienen en la jerga demográfica de aquel país, revelando presupuestos típicos del natalismo más tradicionalista).

Tres años antes, en el n.° 153 del Boletín de la Alianza Nacional, F. Boverat, su vicepresidente, había relacionado desnatalidad y envejecimiento de manera explicita en un artículo titulado: “Un problema insospechado: ¿qué haremos con los ancianos si la natalidad sigue menguando?” Cinco años más tarde, tras la publicación de las proyecciones de Sauvy, F. Boverat fue también el primero en abordar las consecuencias del envejecimiento en las jubilaciones en dos artículos titulados “Reflexiones sobre las pensiones de la vejez: la distribución y la capitalización igualmente imposibles en un país que se está despoblando” (Boletín de la Alianza Nacional, n.° 212, 1930) y “El porvenir sacrificado al pasado: el aplastante peso de las pensiones de jubilación” (i/oid., n.° 213).

El término “envejecimiento” en el sentido demográfico, claramente distinguido del envejecimiento individual o senescencia, fue enunciado ya de manera explícita por Michel Huber en 1931 y ha seguido utilizándose hasta nuestros días, sin que nadie haya conseguido hasta ahora implantar una denominación alternativa menos tendenciosa (mi propuesta personal es la “madurez de masas“)

En definitiva, en los orígenes de la expresión “envejecimiento demográfico” se encuentra dos corrientes históricas de gran importancia para el pensamiento de finales del siglo XIX y principios del XX:

1) la ideología ultranacionalista y patriótica, que ve en la demografía un elemento táctico y estratégico en las disputas internacionales, en el manteniminento de los imperios coloniales y en el engrandecimiento de las potencialidades nacionales

2) una concepción organicista de las poblaciones, muy influida por el deslumbrante triunfo de las teorías darwinianas, según la cual los colectivos humanos pueden entenderse en sí mismos como seres vivos, que nacen, maduran, envejecen y mueren.

Ambas resultaron fundamentales para los gobiernos y las políticas de la época, pero ya hace mucho tiempo que sus limitacions y errores quedaron en evidencia. Va siendo hora de analizar los cambios demográficos con una perspectiva más objetiva y ecuánime, que brinde el respeto obligado a todas las edades, incluidas las más avanzadas, y que asimile de una vez que la vejez es una fase más de nuestra propia vida (por suerte).


    Para ampliar información

    • Página sobre Alfred Sauvy en la web del INED (obras, fotos, biografía)
    • Pierre-Yves Chanu Un vieillissement démographique ? Página web en que se argumenta el carácter ideológico del concepto
    • Pierre Guillaume (1998) Politiques de la famille et protection de l’enfant. Colloque Cent ans de violences à enfants, Paris, 27 avril . Université de Paris 1.
    • Girard, A. (1986), L’Institut National d’Études Démographiques, Paris, Editions de l’INED
    • Le Bras, H. (1992), Marianne et les lapins: l’obsesion démographique, Paris, Olivier Orban
    • Le Bras, H. (1998), Le démon des origines. Démographie et extrême droite, Aubenas, Éditions de l’Aube
    • Boverat, Fernand (1913), Patriotisme et paternité. Paris, Bernard Grasset

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    Julio Pérez Díaz, CSIC. Estudios de población y análisis demográfico