El control del crecimiento mundial, EEUU y ONU


La corriente que predica el control del volumen y el crecimiento de la población mundial puede ser considerada toda una rama, si no la principal, del neomaltusianismo en el siglo XX. De hecho tiene actores y objetivos propios, y a menudo sólo de forma instrumental ha incluido o apoyado al movimiento a favor de la planificación familiar o, actualmente, el de la salud reproductiva. Puede encontrarse una exposición general de esta corriente en

(también es útil consultar la página “Population Control” del portal SourceWatch, que proporciona links a multitud de recursos relacionados).

Las grandes fundaciones estadounidenses, como la Ford, Rockefeller, Mellon, Carnegie, etc. han tenido un papel fundamental en el desarrollo de la demografía como disciplina, la planificación familiar como política internacional y el desarrollo de los modernos anticonceptivos. Por eso resulta de un interés excepcional el siguiente libro, escrito por personas directamente inmersas en ese universo técnico-político:

  • Caldwell, J. y Caldwell, P. (1986), Limiting population growth and the Ford Foundation contribution, London, Frances Printer
  • Family Planning, en http://rockefeller100.org

También el ejército y los servicios de inteligencia de EEUU habían hecho de los temas poblacionales una cuestión de seguridad nacional entre la segunda guerra mundial y la llegada de la revolución neoliberal con R. Reagan. Al respecto puede consultarse

Finalmente, y principalmente como resultado de la abrumadora presión y, sobre todo, financiación de EEUU, también Naciones Unidas acabó asumiendo el objetivo de promover internacionalmente el control demográfico.

En realidad fueron todas las instancias internacionales las que siguieron los dictados de EEUU en esta materia, incluidas las financieras de apoyo al desarrollo, como el Fondo Monetario Iternacional o el Banco Mundial. Especialmente relevante fue la función de R. MacNamara, muy vinculado a la geoestrategia militar estadounidense (había sido Secretario de Defensa dirigiendo la guerra en Vietnam) y a las grandes corporaciones (presidente de la Ford Motor Company). Su nombramiento en 1968 como director del Banco Mundial inició una etapa en la que la ayuda financiera internacional al desarrollo pasó a estar condicionada a la implementación de políticas de control de la fecundidad, especialmente en los países más pobres. Ya en su toma de posesión había hecho una declaración clara de intenciones en este asunto:

«El Banco Mundial hace saber a los estados en desarrollo que el rápido crecimiento demográfico les impide su desarrollo potencial y que se deben buscar posibilidades para financiar tanto programas de colaboración conjunta como otros programas de investigación, de cara a disponer de medios de planificación familiar más eficientes».

 Todo el proceso por el que la ONU llegó a asumir el objetivo del control demográfico está muy bien descrito por uno de sus funcionarios en el siguiente libro::

  • Johnson, S.P. (1987), World population and the United Nations. Cambridge: Cambridge University Press

*

El giro de 180 grados en la época Reagan

Más tarde, desde los años ochenta, con la presidencia de Ronald Reagan y la revolución conservadora, los sectores antiabortistas estadounidenses consiguieron que su país cambiase radicalmente de posición respecto a este tema, dejando a la ONU como el principal impulsor de la planificación familiar y el control del crecimiento poblacional en el mundo.

La religión y el antiabortismo estadounidenses han sido una fuerza política creciente desde entonces. Su activismo ha adoptado formas muy diversas, incluyendo la violencia y el terrorismo (con bombas en clínicas o asesinatos de activistas o médicos proabortistas). Pero una de las que aquí interesan especialmente es la de disfrazarse de “estudiosos” de la demografía. De esa manera envían un mensaje doctrinal e ideológico como si resultara del estudio y el conocimiento.  La siguiente asociación, como tantísimas hay en EEUU y en todo el mundo, ilustra la relevancia de la demografía en la lucha contra el maltusianismo para el movimiento “pro live”:

  • Population Research Institute, “an international non-profit which works to end coercive population control, and fight the myth of overpopulation which fuels it”.

Otras pistas:

http://www.population-security.org/11-CH3.html / National Security Study Memorandum 200 (1974) SUBJECT: Implications of Worldwide Population Growth for U.S. Security and Overseas Interests

http://www.population-security.org/27-APP1.html / The World Population Plan of Action. Adopted by consensus of the 137 countries represented at the United Nations World Population Conference at Bucharest, August 1974.

On March 28, President George W. Bush sent a memorandum to the head of USAID concerning the reinstatement of the Mexico City Policy. ( Acrobat .pdf file, size 32 k.]

Lunes, 19/09/05.
Washington- Por cuarto año consecutivo, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se negó a colaborar con el Fondo de las Naciones Unidas para la Población y anunció que destinará a otros proyectos los 34 millones de dólares que el Congreso había aprobado para esa agencia. Como en la época Reagan, la justificación es el supuesto uso dado en China a los fondos. Noticia en IPSNews.net

Malthusianismo, medio ambiente y crisis energética

A los argumentos sobre las dificultades que el excesivo crecimiento demográfico supone para la capacidad de desarrollo económico, en los años sesenta y setenta se unen los que tienen que ver con el agotamiento de los recursos naturales, especialmente los energéticos.

En 1968 Paul Ehrlich, biólogo de la Universidad de Stanford (California), se sumaba a la ofensiva estadounidense para frenar el crecimiento de la población mundial (el volumen total alcanzaba en aquellos momentos aproximadamente de 3.500 millones de personas) publicando un libro polémico, The Population Bomb. Ehrlich se erigía en el paradigma del best-seller demográfico-catastrofista basado en “supuestos científicos” (sin tener siquiera formación demográfica alguna).

En 1990, ahora con una población mundial de 5.500 millones de personas, el matrimonio Ehrlich publica The Population Explosion, en la misma línea catastrofista, argumentando que la “bomba ya ha explotado”. El oportunismo, la falta de rigor en los argumentos, la explotación comercial de los miedos, son acusaciones que se les han hecho desde el principio.

Recomiendo a quienes estén interesados en la relación entre demografía y medio ambiente, el post  Calor. Cinco apuntes sobre el vínculo entre población y cambio climático

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Julio Pérez Díaz, CSIC. Estudios de población y análisis demográfico