El natalismo en la España franquista


Un curso de la Sección Femenina del Movimiento

 

En la actualidad, España es uno de los países de menor fecundidad: puede encontrarse un análisis de las causas y propuestas políticas para cambiar esta situación en:

Una obra más extensa en el periodo histórico analizado

  • Iglesias de Ussel, J. y Meil Landwerlin, G. (2001), La política familiar en España, Barcelona, Ariel

Sin embargo no parece que la natalidad constituya una preocupación destacada para ninguna fuerza política actual, más allá de la retórica de siempre. De hecho, la población española ha seguido aumentando a ritmos inusitados gracias a la constante mejora de la supervivencia y al inesperado e intensísimo flujo inmigratorio de los años noventa y primeros del siglo XXI. Pero hubo una época en que una natalidad considerada “baja” generó políticas explícitas encaminadas a elevarla. Es la época que se inicia con el golpe de estado de 1936.

El franquismo y la política familiar

En el franquismo se conjugaron el tradicionalismo, el catolicismo de Estado y el nacionalismo fascista para conformar una ideología demográfica en la que la familia ocupaba un lugar central, y debía ser la clave de acceso a unas tasas de natalidad crecientes. En las mujeres recaía la responsabilidad incluso por la muerte prematura de sus hijos, y la sección femenina del movimiento se dedicó a aleccionarlas para evitarlo:

“Enseñaremos a las mujeres el cuidado de los hijos, por que no tiene perdón que mueran por ignorancia tantos niños que son siervos de Dios y futuros soldados de España. Les enseñaremos también el arreglo de la casa y el gusto por las labores artesanas y por la música. Les infundiremos ese modo de ser que quería José Antonio para todos los españoles para que así ellas cuando tengan hijos, puedan formar a los pequeños en el amor de Dios y en esta manera de ser de la Falange”. (PRIMO DE RIVERA, Pilar -1939-, “Discurso en la Concentración de Medina”, en Y, mayo, Madrid, SF de FET de las JONS

Pero el principal componente ideológico de la política demográfica franquista no fue la reducción de la mortalidad, sino el natalismo. Ya en 1938, todavía en plena contienda, se aprueba una ley de subsidio familiar que contempla préstamos a los recién casados y premios a las familias numerosas. El vínculo con la ideología del régimen se hace patente en la elección del 18 de julio, fecha de la sublevación, como la fecha anual de entrega de estos premios.

Las penurias de la posguerra harían variar la estrategia, y en vez de ayudas económicas directas, se ingeniaron otros métodos menos costosos. Muy imaginativo resultó el sistema “de puntos”, el plus familiar, por el cual era un “aparte” de la masa salarial de la empresa lo que se redistribuía entre los trabajadores en función del número de hijos (y a condición de que la esposa no tuviese empleo extradoméstico).

Ninguna de estas políticas tuvo el efecto deseado; la posguerra fue extremadamente dura, incluyendo represión, hambrunas (en los años 40 se podía morir de hambre en España), políticas económicas desastrosas y aislamiento internacional; los habitantes del país no estaban para matrimonios precoces y prolíficos. Hubo que esperar al boom económico de los años sesenta, en el que la juventud y extensión de la nupcialidad generaron por fin un baby boom tardío y breve, sin relación alguna con las políticas natalistas del régimen.

Es importante destacar que, paradójicamente, el análisis demográfico nunca jugó papel alguno en el análisis y diagnóstico franquista de la situación poblacional, y tampoco en el diseño de las políticas resultantes. El Régimen  fue en sus primeros años “anti-intelectual” (“¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!” vocifera el general Millán Astray en un acto oficial del Régimen en la Universidad de Salamanca porque su Rector, Unamuno, se atrevió a pedir respeto por la inteligencia y el pensamiento). Cuando finalmente la Iglesia se aposentó en la parcela que le correspondió en el reparto postbélico (su premio por el apoyo prestado a los sublevados fue el control absoluto del sistema educativo, científico y universitario), tardó en volver a iniciar  alguna actividad en materia demográfica, y lo hizo con la creación del Instituto Balmes de Sociología, regentado por Severino Aznar, prohombre del catolicismo social de la época y presidente de la rama española de la IUSSP. Aznar fue un influyente promotor de medidas protectoras de la familia, orientadas desde el catolicismo social, pero como cabe suponer, sus análisis en materia de población se atuvieron al discurso oficial del régimen y la Iglesia, máxime en todo lo relativo a la natalidad.

 

Lecturas relacionadas

  • Meil Landwerlin, G. (1994), “L’evolution de la politique familiale en Espagne”, publicado en Population, (4-5): 959-984.
  • Meil Landwerlin, G. (1995), “La política familiar española durante el franquismo”, publicado en Revista Internacional de Sociología, (11): 47-87.
  • Nash, M. (1991), “Pronatalism and motherhood in Franco’s Spain”, incluido en G. Bock y P. Thane, Maternity & Gender Policies. London, Ed. Routledge, pp. 160-177.
  • Valiente, C. (1995), “Rejecting the past: central government and family policey in post-authoritarian Spain (1975-94)”, incluido en L. Hantrais y M.-T. Letablier, The Family in Social Policy and Family Policy. Leicestershire, Ed. Cross-National Research Papers, European Research Center, Loughborough University of Technology, pp. 80-96.
  • J. Roca: “De la pureza a la maternidad. Construcción del género femenino en la posguerra española” Ed: Ministerio de Educación y Cultura, Madrid 1996

Véase también

La famila en el periodo franquista, trabajo de Marga en distritoAntropología

El Plus Familiar y el impuesto de utilidades, Revista de Política Social, ISSN 0034-8724, Nº 15, 1952 , pag. 30

Apuntes teóricos sobre la uniformidad del plus familiar, por J. N. Carmona

Manrique Arribas, J.C. (2007), La familia como medio de inclusión de la mujer en la sociedad franquista HISPANIA NOVA. Revista de Historia Contemporánea (7)

No debe creerse que España ha dejado atrás esta manera de ver la natalidad. Los tópicos natalistas siguen vivos en todo el espectro político, y no son patrimonio exclusivo de los herederos del franquismo tan presentes hoy en el Partido Popular (como botón de muestra las declaraciones que comento en ¿También es natalista el PSOE?).

Pero cualquier veleidad natalista espontánea entre los políticos actuales se queda en nada cuando la comparamos con las ideas del nacional-catolicismo familista español, completamente vivo en la jerarquía eclesiástica y la derecha política actuales. Incluso tenemos recientemente una Fundación Renacimiento Demográfico, intento de lobbie natalista en cuyo consejo puede encontrarse algún insigne histórico de Falange Española junto a multitud de yuppies analistas financieros y expertos en negocios, defensores de la familia tradicional y los valores patrios (ni un sólo demógrafo, claro, ni en el consejo asesor ni en el patronato). Más inquietante es la reciente ofensiva demográfica de la más extrema derecha fundamentalista, que sería anecdótica si no fuese porque el PP la utiliza para volver a diseñar un argumentario y un calendario de iniciativas “moralizadoras” en torno a la familia que recuerdan mucho la obsesión natalista del franquismo.

Nota: En muchos trabajos sobre este tema pueden encontrarse citas textuales (como la que he usado más arriba) de un discurso de Pilar Primo de Rivera, sumamente representativo de la política demográfica, familiar y religiosa del franquismo. Lo pronunció en la concentración de la Sección Femenina en Medina del Campo (Valladolid), en 1939. Existen distintas maneras de acceder al discurso:

  • Primo de Rivera, Pilar (1939) , “Discurso en la Concentración de Medina”, en Y, mayo, Madrid, SF de FET de las JONS.
  • Primo de Rivera, P. (1944), Mortalidad infantil. Madrid: Discurso en Medina, 20 de agosto de 1939, SF de FET y de las JONS.
  • Documental La concentración de la sección femenina en Medina del Campo, Departamento Nacional de Cinematografía.

5 comentarios en “El natalismo en la España franquista”

  1. Gracias de nuevo Julio por las aclaraciones. Estoy contigo en que a los verdaderos expertos demógrafos se os ningunea y sin embargo cualquiera sale hablando de demografía en los telediarios y artículos de opinión. Por lo demás y para finalizar el debate y no cansarte (no hace falta que me respondas ya si no quieres) solo finalizar con una pequeña reflexión: no puedo evitar sentirme triste ante el futuro demográfico de España y el de tantos proyectos de familia rotos en nuestra juventud por las desastrosas políticas que llevamos. Saludos cordiales y seguiré empapándome, con tu curso, de esta materia tan interesante como es la demografía.

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  2. Me parece poco respetuoso escribir así sobre una fundación como la de Renacimiento Demográfico que su único fin es concienciar a la población del problema de la baja natalidad en España. En España se desearían tener 2 hijos pero se tienen solo 1,2 por culpa de diversos factores laborales (precariedad y contratos basura), sociales (escaso apoyo a la mujer por parte de su pareja, de las empresas y de los poderes públicos en la crianza de los hijos) y económicos (difícil acceso a la vivienda de las parejas jóvenes). Y eso es lo que se debe corregir para evitar la frustración por no poder llevar a cabo los proyectos vitales. Ahora con la dichosa pandemia las cosas podrían empeorar hasta niveles nunca vistos (se prevé que el ISF baje a menos de 1 lo cual no ha ocurrido ni ocurrirá nunca en ninguna nación salvo en España). No me parece fascista reconocer eso. Noto un tufo comunista en todos sus artículos y un excesivo empoderamiento de los viejos que en futuro cercano, mediano y lejano se verán (nos veremos) sometidos a una vejez dura, solitaria y pobre.

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    1. Hola Javier, gracias por escribir. La falta de respeto es la que muestra la gente que se dedica a dar conferencias sobre demografía sin tener ni idea sobre el campo, sus fuentes, sus técnicas y sus metodologías. Es como si treinta años de trabajo y de investigación no me diferenciaran de cualquier opinante con bancos financiándole para que nos transmita su ideología. Lo único que ha leído Alejandro Macarrón sobre demografía son las directrices doctrinales del Vaticano, especialmente si las ha escrito Schooyans, al que presenta como “experto en demografía” cuando en realidad es teólogo. Eso se llama intrusismo, yo puedo respetar la teología, pero convendremos en que no faculta a nadie para hablar de demografía. Y tienes razón, claro está, sobre las dificultades para tener hijos, pero las políticas al respecto son políticas sociales, no políticas demográficas. Si todo esto te suena a tufo comunista, será porque para tí eso es equivalente a algo muy malo y te permite descalificar a los demás. Pero te equivocas, no soy comunista. Soy demógrafo, y soy poco respetuoso con los intrusos en mi profesión. Critico las ideologías natalistas y las maltusianas por igual, así que enfado a muchos, no sólo a tí. Pero denunciar la impostura no es faltar al respeto; son quienes se presentan como demógrafos sin serlo los que están faltando al respeto a los demás, y engañando y mintiendo. Hablas de “todos mis artículos”, pero no parece que hayas leído muchos (en su gran mayoría son técnicos, metodológicos y didácticos); sigues hablando de la fecundidad de reemplazo, un error conceptual que he explicado aquí más de una vez. En cualquier caso te agradezco tu comentario y el interés que muestras por la disciplina demográfica, al fin y al cabo es mi principal motivación aquí, aunque eso suponga enfadar a los lectores que buscan confirmaciones ideológicas en vez de una visión técnica y crítica respecto a los tópicos de cualquier ideología. Un cordial saludo, y gracias nuevamente por escribir.

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      1. Gracias por tu comentario y aclaraciones Julio. Nunca fue mi intención faltarte ni mucho menos descalificar tu trabajo aunque quizá no me haya expresado bien en algún momento. He leído un buen número de artículos tuyos y he empezado a seguir tu curso de demografía porque me encanta esta disciplina. Por lo demás sobre el tema de la fecundidad de reemplazo me gustaría incidir dejando a un lado ideologías y religiones. Representa el número de nacimientos suficiente para que cuando los niños lleguen a adultos y estos a su vez lleguen a viejos su número se mantenga constante en el tiempo (teniendo en cuenta las pérdidas por mortalidad). Y es la única manera de mantener un población constante y viable. Una población donde los ancianos sean mayoría, ¿quién trabaja? ¿quién produce riqueza, por ejemplo creando empresas, para el progreso del país? ¿quién genera PIB para pagar las pensiones? y lo que es el final de todo ¿quién cuida a todas esas personas cuando ya no puedan valerse por sí mismas? Como ves la demografía no puede ser independiente de la economía, la sociología o incluso de la medicina. Descubrí esta página hace unos años y aunque pueda tener mis puntos de vista la sigo desde entonces. Saludos cordiales.

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      2. Hola Javier, tampoco fue mi intención responder de forma desconsiderada, y no se si lo conseguí. Renacimiento demográfico es una estafa. Fíjate si los demógrafos somos educados que uno de mis compañeros invitó a su director para venir al CSIC a explicarse, y nos soltó una sarta de tópicos, aliñados con gráficos sacados de Wikipedia, convencido de abrirnos los ojos porque, por lo visto, los científicos que nos dedicamos a la demografía no nos hemos enterado de sus grandes descubrimientos. No ha leído a un solo demógrafo, como demuestra en su betseller El suicidio demográfico (que yo sí he leído, por desgracia) https://apuntesdedemografia.com/2012/01/26/el-suicidio-demografico-de-castilla-y-leon/ . No sabe ni distinguir fecundidad de fertilidad, es un ingeniero ultra, asesor de Vox, y su intensa agenda de conferencias es un insulto a los demógrafos de verdad. https://apuntesdedemografia.com/2015/09/01/escandalo-demografico-en-el-senado/. Por cierto, la fecundidad de reemplazo no existe: echa un vistazo aquí a https://apuntesdedemografia.com/2010/07/04/fecundidad-de-reemplazo/ En fin, disculpa si me paso de intenso, pero este tema, el del intrusismo de los vendedores de humo mientras la ciencia se consume sin apoyos ni reconocimiento en este país me afecta personalmente. El PP creó un comisionado para el reto demográfico que el gobierno actual ha elevado a ministerio, y ni unos ni otros han contado nunca con un demógrafo para su diseño y sus propuestas. No saben ni que existimos. Y así nos va. Gracias nuevamente por usar ApdD y por escribir, un cordial saludo.

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Julio Pérez Díaz, CSIC. Estudios de población y análisis demográfico