Nuestra colega Alda Botelho Azevedo (Demographer | Researcher and Guest Lecturer, Universidade de Lisboa) nos envía la convocatoria de la Associação Portuguesa de Demografia para la presentación de propuestas a su VI Congreso. Aquí tienes la información:
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Autoría: Carlos Muñoz
PorCarlos Muñoz Díaz, periodista, desarrollador web y miembro del Laboratorio de Estadísticas Experimentales del IEGD-CSIC. Cursa actualmente el Máster en Pandemias, Salud Global y COVID-19 del CSIC.
104 mujeres por cada 100 hombres. Esta es la razón de feminidad que hay en España, según el Padrón continuo -datos definitivos a 1 de enero de 2021- del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero esta razón varía, y mucho, dependiendo del tamaño del municipio, hasta invertirse en los más pequeños. De las 111 mujeres por cada 100 hombres que hay, de media, en las seis grandes ciudades españolas[1], a las 91 mujeres en los pueblos con menos de 2.000 habitantes.
Como doctoranda pero también como investigadora en diversos proyectos en nuestro instituto (IEGD-CSIC) conozco hace tiempo su trabajo. Tiene un extremado dominio del tema, de los datos que maneja y de las herramientas gráficas y de análisis que emplea. Ya antes de culminar esta tesis doctoral, Dariya estaba haciendo contribuciones de peso, como su intervención en la sesión «La ciencia como base de la respuesta al cambio climático» en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático COP25. Y es que ha estudiado el impacto que las olas de calor y la contaminación han tenido sobre la salud en España durante las últimas décadas. Me prometió que, en cuanto se leyera la tesis, me permitiría difundirla en ApdD, así aquí tienes el link:
Me escribe Alda Acebedo, demógrafa de la Universidad de Lisboa, sobre un seminario que allí han organizado el próximo 2 de diciembre, acerca de las fluctuaciones semanales de la mortalidad y sobre el modo de rastrear la mortalidad por COVID-19 en Portugal. Son temas que interesan a los demógrafos y a muchas otras personas, así que doy difusión a su convocatoria, con mucho gusto (y con muchos saludos a los colegas portugueses):
El censo de población y viviendas 2021, actualmente en elaboración, va a cambiar lo que siempre entendimos como Censos. En vez de una recolecta individual y universal de información a todos los habitantes del país, se construirá completamente por la combinación de registros, tomando el Padrón Municipal como base. Para explicar este enorme cambio, sus motivos y su innovadora metodología, Antonio Argüeso Jiménez, Subdirector General de Estadísticas Demográficas en el INE, será el protagonista de un coloquio online mañana 7 de octubre en el CED. Y nos invitan a todos a participar.
Esta pandemia ha trastocado la vida de todos, incluyendo los científicos del CSIC. No sólo he acabado coordinando parte de un Máster sobre la Covid19, sino que, como todos vosotros, he terminado pasando muchas horas ante una webcam. Y de ahí a grabar imagen, editarla, y usarla como contenido de ApdD había un paso. Me he atrevido a darlo, y os presento el canal ApdD en Youtube.
El próximo miércoles en FUNCAS, un auténtico laboratorio de ideas sobre economía, con el que tengo una magnífica relación, se presentará un trabajo importante sobre el impacto de la epidemia, publicado en Scientific Reports. Entre los autores está mi amigo Tim Riffe, conocido de esta web:
Dariya Ordanovich es geógrafa y especialista en GIS. Trabajó como Técnica en ESRI España, y actualmente es investigadora en el IEGD con un contrato predoctoral en el Echo ERC Project.
Desde el comienzo de la pandemia era lógico sugerir que el aumento brusco y repentino de muertes diarias era atribuible al SARS-CoV-2. Primero las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), y luego la Estimación del número de Defunciones Semanales (EDeS), de las estadísticas experimentales del INE, permitieron establecer el exceso de mortalidad general (estimada sobre la media de defunciones de años anteriores y sin distinguir causas particulares). Mientras tanto, la mortalidad declarada explícitamente por COVID-19, aportada por el Ministerio de Sanidad a partir de los registros de las comunidades autónomas, obedecía al criterio de fallecidos con prueba positiva. Esto ha llevado a ciertas discrepancias en los datos publicados por las diferentes instituciones.