
Tras la segunda guerra mundial sólo una pequeña parte de la humanidad era demográficamente «conocida» con censos y registro de acontecimientos vitales (nacimientos, muertes, etc). Naciones Unidas, recién creada, asumió promover tales estadísticas en todo el mundo.
Una herramienta fundamental fueron los famosos Manuales de Naciones Unidas. Con ellos, los servicios estadísticos de cualquier país podían disponer de «guías» para hacer un Censo o construir indicadores de mortalidad y, de paso, aseguraban la comparabilidad internacional de los datos resultantes.
Pero las estadísticas modernas siguen sin tener alcance universal, a menudo son incompletas o de la mala calidad y también puede que nos interese estudiar etapas históricas en las que todavía no existían. Entonces son muy útiles los llamados «Métodos Indirectos de Estimación» .
Pérez Díaz, Julio (2011) , «Proyecciones de población; jóvenes y mayores.» Información Estadística y Cartográfica de Andalucía. Monográfico «El futuro de la población» (1): 219-224.
El próximo 28 de noviembre se inaugura una nueva edición del posgrado en Demografía que como cada año organiza el
Añado material didáctico en la sección «Curso de demografía», dedicado a ilustrar gráficamente la manera en que el calendario de la fecundidad (la edad a la que se tienen los hijos) puede alterar notablemente el ritmo de crecimiento demográfico.