
Tras la segunda guerra mundial sólo una pequeña parte de la humanidad era demográficamente «conocida» con censos y registro de acontecimientos vitales (nacimientos, muertes, etc). Naciones Unidas, recién creada, asumió promover tales estadísticas en todo el mundo.
Una herramienta fundamental fueron los famosos Manuales de Naciones Unidas. Con ellos, los servicios estadísticos de cualquier país podían disponer de «guías» para hacer un Censo o construir indicadores de mortalidad y, de paso, aseguraban la comparabilidad internacional de los datos resultantes.
Pero las estadísticas modernas siguen sin tener alcance universal, a menudo son incompletas o de la mala calidad y también puede que nos interese estudiar etapas históricas en las que todavía no existían. Entonces son muy útiles los llamados «Métodos Indirectos de Estimación» .
Durante las últimas dos semanas la compañía Los Hedonistas ha estado representando «Cuerpos dejan cuerpos» en la Sala Triángulo de Madrid, una obra que lleva paseando por distintas ciudades desde junio de 2011 con un éxito considerable. Su tema es la vejez… pero también, claro, la vida, y la muerte, la relación entre padres e hijos, la institucionalización y deshumanización de los mayores, la memoria y el cambio de la «realidad» con el paso de los años, y el olvido, y el aislamiento, la soledad, la ilusión, el amor y el desamor, y la desorientación de todos nosotros respecto a cómo ha cambiado la vejez y el modo de encontrarla en los demás, y el modo en que llegamos a ella.
Pérez Díaz, Julio (2011) , «Proyecciones de población; jóvenes y mayores.» Información Estadística y Cartográfica de Andalucía. Monográfico «El futuro de la población» (1): 219-224.

