En el curso de demografía que incluyo en este blog hay una parte dedicada al Diagrama de Lexis. Es una de las más sencillas y poderosas maneras de ubicar gráficamente datos estadísticos en sus tres dimensiones temporales de referencia: el momento o periodo histórico en que ocurren, el momento o periodo de la vida de las personas que los protagonizan, y el periodo en el que nacieron tales personas (la generación). Ahí pueden ubicarse stocks y flujos de todo tipo.
Hace ya algunos años que esta herramienta dio un paso más, como “mapa” coloreado con distintas tramas, según la intensidad de las tasas observadas en cada una de sus áreas; una síntesis visual extraordinaria para cantidades notables de datos. Mi amigo Tim Riffe representa aquí, de un plumazo, la fecundidad española desde 1922 hasta 2006 para cada intersección entre edad, periodo y generación. Seguir leyendo El diagrama de Lexis/Riffe
La demografía estudia las características y evolución de las poblaciones en el tiempo, y los principales acontecimientos que la determinan son los nacimientos, las defunciones y las migraciones.
Añado material didáctico en la sección «Curso de demografía», dedicado a ilustrar gráficamente la manera en que el calendario de la fecundidad (la edad a la que se tienen los hijos) puede alterar notablemente el ritmo de crecimiento demográfico.
En otros sitios de este blog he comentado ya la importancia histórica que tiene esta institución para la demografía y el fundamental papel que jugó en la consolidación de la teoría de la transición demográfica (ver
Mi colega Diego Ramiro me ha enviado el link a esta iniciativa empresarial, un ejemplo de lo que en el mundo científico se conoce como una «spin off». A quien no le suene esa expresión le bastará con recordar esas compañías que crean los estudiantes de nuevas tecnologías para explotar sus propios inventos electrónicos o informáticos. Fomentar este tipo de iniciativas se ha convertido, ya hace años, en parte de la estrategia oficial para la investigación científica en la UE, pero nunca parece claro cómo aplicarla a las ciencias sociales. Hasta ahora se llevan la palma las tradicionales empresas que hacen encuestas o estudios de mercado, con un componente escaso en innovación y una relación muy lejana con la demografía.

En una entrada anterior comenté la reciente publicación de un libro italiano sobre demografía, en su traducción al castellano para el CIS, hecha por mis amigas Clara Cortina y Teresa Martín:
