
Siguen las noticias relacionados con la nueva oleada internacional de censos de población (los realiza cada país, pero con métodos, categorías y periodicidad decenal, más o menos estandarizados por parte de Naciones Unidas). Entre muchos otros países, en 2010 le tocó el turno también a Rusia, y tras el ingente trabajo para traspasar, depurar y tabular los datos, sabemos ya que la población es de 142,9 millones de personas, 2,2 millones menos que hace 8 años. Pero esto no es noticia. En realidad la población viene disminuyendo desde mediados de los años noventa, cosa que generalmente se ha asociado a la caída de la URSS y a los problemas sociales y económicos posteriores. Seguir leyendo Rusia pierde población
(Mis actividades: Madrid, 12 a 14/04/2011). Curso para el Departamento de Formación del IMSERSO.
Sabemos ya que al Instituto Nacional de Estadística de España le corresponde, en breve, la realización del nuevo Censo de Población (tendrá fecha de referencia a 1 de noviembre de 2011). Dicho Censo forma parte de los tres «Censos Demográficos», junto con el de Viviendas y el de Edificios aunque, de todos ellos, es el de mayor antigüedad y relevancia estadística y administrativa. Será nada menos que el decimoséptimo de los censos modernos de población. Pero pocos españoles saben que se avecina una auténtica revolución en las estadísticas demográficas del país, una revolución que va a modificar radicalmente el tipo de información disponible sobre la población, la manera de obtenerla, y los usos que podrán darse en el futuro a dicha información.
Una de las características del Estado que se desarrollan con el tránsito histórico de las monarquías absolutas a los estados nacionales modernos son los Institutos de Estadística. La «contabilidad» de las personas, y de su llegada y salida de este mundo, eran antes asuntos eclesiásticos y se convertían ahora en civiles. De forma casi simultánea se desarrollaron los Censos de población y el Registro Civil de acontecimientos vitales. En España, con la transición democrática y la implantación del modelo autonómico de Estado, también las Comunidades Autónomas pasaron a tener sus propios Institutos de Estadística, y el de Andalucía acaba de publicar un número especial de su revista 



