¿Cómo captar estadísticamente las nuevas formas de familias y el fenómeno de la “multi-residencia”?
Post de Clara Cortina
La creciente diversificación de las formas familiares supone indiscutiblemente un reto para los productores de estadísticas y para los demógrafos. Las definiciones y las fronteras de la familia cambian como consecuencia de las nuevas pautas de formación, disolución y reconstitución familiar. Seguir leyendo Dónde vivimos y con quién; una misión detectivesca


(Mis actividades: Madrid, 12 a 14/04/2011). Curso para el Departamento de Formación del IMSERSO.
Sabemos ya que al Instituto Nacional de Estadística de España le corresponde, en breve, la realización del nuevo Censo de Población (tendrá fecha de referencia a 1 de noviembre de 2011). Dicho Censo forma parte de los tres «Censos Demográficos», junto con el de Viviendas y el de Edificios aunque, de todos ellos, es el de mayor antigüedad y relevancia estadística y administrativa. Será nada menos que el decimoséptimo de los censos modernos de población. Pero pocos españoles saben que se avecina una auténtica revolución en las estadísticas demográficas del país, una revolución que va a modificar radicalmente el tipo de información disponible sobre la población, la manera de obtenerla, y los usos que podrán darse en el futuro a dicha información.
Una de las características del Estado que se desarrollan con el tránsito histórico de las monarquías absolutas a los estados nacionales modernos son los Institutos de Estadística. La «contabilidad» de las personas, y de su llegada y salida de este mundo, eran antes asuntos eclesiásticos y se convertían ahora en civiles. De forma casi simultánea se desarrollaron los Censos de población y el Registro Civil de acontecimientos vitales. En España, con la transición democrática y la implantación del modelo autonómico de Estado, también las Comunidades Autónomas pasaron a tener sus propios Institutos de Estadística, y el de Andalucía acaba de publicar un número especial de su revista 
